Un Perro Untado Con Manteca

Un Perro Untado Con Manteca

Existe una historia muy conocida de una madre que entra en la habitación de su hijo recién nacido, y encuentra allí al hermanito de cuatro años asomado sobre la cuna diciéndole al recién llegado “Tienes que contarme como es Dios y cómo es el cielo pues estoy empezando a olvidarme”

La verdad es que nuestros niños pequeños podrían enseñarnos muchas cosas antes de comenzar a olvidarse gracias al lavado de cerebro que los adultos les hacen.

Ellos recuerdan muchas cosas más que lo que nos suelen contar acerca de sus vidas pasadas, y no lo cuentan pues los adultos no les creen y se burlan de ellos o los retan por decir mentiras

Una madre contó que tenía un niño de tan solo tres años y que también tenían una perra que acababa de morir.

La madre dejó por un momento a su hijo para ir a otra habitación a llamar al veterinario para que viniera a llevarse el cuerpo de la perra muerta, y cuando volvió a entrar a la habitación donde estaba su hijo, encontró que este había untado a la perra en todo el cuerpo con mantequilla y luego la había vendado lo mejor que pudo.

¿Dios mío, qué estás haciendo? Fue la reacción de la madre y el niño le contestó tranquilamente que estaba untando a la perra con mantequilla para que se pudiera deslizar más fácilmente hacia el cielo.

Algunos años después le contó este episodio a una amiga que le dijo que ese era el ritual habitual en el antiguo Egipto por lo cual seguramente su hijo había reencarnado luego de haber vivido en el antiguo Egipto y sencillamente estaba repitiendo los rituales que siempre se hacían allí.

Entonces le preguntó a su hijo si recordaba ese episodio y por qué se le había ocurrido untar a la perra y vendarla, y el hijo le dijo que apenas se dio cuenta de que la perra estaba muerta, sintió un impulso irresistible por hacer lo que había hecho porque el alma de la perra se encontraba flotando sobre la perra y había que ayudarla a entrar al cielo.

La verdad es que ese episodio fue algo absolutamente inesperado pues esa era una familia judía en la cual no se participaba para nada de esa clase de rituales y creencias

El escritor Carey Williams contó otro caso fascinante de dos gemelos de dos años que vivían en Nueva York. El padre de esos gemelos era un reconocido médico, el cual un día estaba mirando junto con su mujer como los gemelos hablaban entre si en un extraño idioma que ellos interpretaron como un lenguaje de juego infantil

Pero como de todas formas les quedaron dudas, decidieron grabar lo que decían y llevar esa grabación al departamento de lingüística de la Universidad de Columbia, donde un profesor especializado en lenguas antiguas, les dijo que ese no era el lenguaje de juego de dos bebes pequeños, sino que sus hijos hablaban en un perfecto Arameo, que es una lengua prácticamente muerta que hoy en día solo se habla en algunos lugares de Siria, y que se utilizaba como lengua principal en la época de Jesús. Ese era el lenguaje que hablaba Jesús.

Yo ha he contado en otro video como uno de mis hijos cuando tenía tres años me dijo con toda naturalidad “cuando yo era grande, yo era tu papá” y creo que puede resultarles una experiencia realmente única el preguntarles a sus hijos pequeños si se acuerdan de cuando eran grandes, y entonces escuchen atentamente sus respuestas, pues se pueden encontrar con sorpresa que lo que responden es mucho más serio que el simple producto de la imaginación de un niño.

Y si tienen la suerte de que les cuenten detalles de su vida anterior, no los critiquen ni desanimen, pues eso le haría perder rápidamente esa capacidad.

Créanme que sus hijos pequeños pueden sorprenderlos mucho con lo que les cuenten

Con mis mejores deseos
Dr. Roberto A. Bonomi