La Clave De La Felicidad y Las Vidas Pasadas

La Clave De La Felicidad y Las Vidas Pasadas

ste relato de una regresión a vidas pasadas, ha sido inspirado por el libro Mensajes de los Sabios del doctor Brian Weiss

Mediante las regresiones a  vidas pasadas es mucho más fácil recordar, se recuperan las lecciones desde una perspectiva superior, se alivian los síntomas y puede acelerarse espectacularmente la comprensión espiritual. La experiencia de Nancy sirve para demostrar este proceso.

Al tratarse de una voluntaria y no de una paciente, la regresión se concibió como una demostración de la técnica, no como una sesión de terapia. Sin embargo, una vez la persona entra en ese estado de relajación profunda, y al mismo tiempo de conciencia detallada, suelen darse curaciones. Al subconsciente no le importan mis intenciones mientras esté a salvo y protegido. Para Nancy aquélla era una oportunidad de curación, una situación de aprendizaje, y no podía dejar pasar tan excelente ocasión.

Hablamos en privado durante unos instantes y le describí el sistema que íbamos a utilizar. Había decidido utilizar una técnica de inducción rápida. Con ese método podía poner a Nancy en un estado de hipnosis profunda en menos de veinte segundos.

Tras unos momentos de silencio empezó a hablar.

-Mi primera comunión. Vamos en un coche, y mi abuelo nos lleva a comer helados. Hoy es mi día. Todo el mundo me presta atención y estoy muy emocionada. Sonrió de oreja a oreja.

-¿Y más o menos qué edad tienes?

-Seis años -respondió sin dudado.

-¿Ves qué llevas puesto?

-Un vestido blanco. Llevo los zapatos blancos y los calcetines blancos con encaje en el borde. Todo el mundo me dice que estoy muy guapa.

-¿y para ti es un momento de felicidad? -le pregunté, aunque la respuesta era evidente.

-Sí.

-¿Ves a las otras personas que están contigo?

-Sí. A mi abuelo, a mi madre, a mi hermana y a mI hermano.

-¿Qué aspecto tienen?

-Están… Vamos en coche. Están dentro del coche conmigo, claro, en el coche, mis hermanos en el asiento de detrás conmigo. Son más pequeños, tienen… No sé qué edad tienen. -Es un recuerdo feliz. ¿Es así como te sientes?

¿Feliz?

Se lo pregunté porque vi que tenía los ojos llorosos.

-Sí.

-Esas lágrimas que tienes en los ojos, ¿son de felicidad o de pena?

-Estoy muy emocionada.

Como ya sabía que el recuerdo era feliz, decidí resumirlo y retroceder más en el tiempo.

-Es un recuerdo maravilloso y ya sabes todo lo que pasa después. Un buen recuerdo. Llevas un vestidito blanco y estás muy guapa; todo el mundo está por ti. Quiero que conserves, incluso después de despertarte, este recuerdo tan, tan feliz con los buenos sentimientos y también con los sentimientos de autoestima, porque no tiene que ser sólo un día, un día especial y tuyo; puedes quererte todos los días. Cada día tiene que ser especial para ti. Recuerda los sentimientos felices de aquel momento y tráelos al presente para ser feliz ahora. Trae los sentimientos de felicidad de la niñita del vestido blanco, la comunión, la familia, tu protagonismo, el cariño y el amor que te profesa tu familia. Vas a traer todo eso hasta tu vida. ¿Te parece?

Asintió mientras se empapaba de las lecciones de amor.

-¿Estás preparada para retroceder aún más? Asintió otra vez.

-Ahora flota, flota por encima de la escena y deja que vaya desvaneciéndose. Te traerás todos los recuerdos felices y la autoestima, pero deja que la escena se desvanezca. Flota sin más, libre y tranquila, relajada.

Vamos a retroceder hasta antes de que nacieras, cuando estabas en el vientre de tu madre. ¿Te parece bien?

Volvió a acceder.

-Vamos a ver qué te llega de esa época, si es que te lIega algo. Voy a tocarte en la frente y a contar hacia atrás del cinco al uno. Vuelve hasta antes de nacer, hasta el útero de tu madre, y a ver si tienes algún sentimiento, percepción, impresión, pensamiento o sensación de aquella época.

Tras unos instantes, empezó a hablar.

-Estoy flotando. Siento amor. A mi madre le duele la espalda. Me doy cuenta de que se la aprieta.

-y eres una hija deseada. Sientes el amor que está listo para recibirte.

-Sí. Ahora pasan muchas cosas. Hay mucha, mucha, mucha actividad. Supongo que se preparan… Están preparándose.

-¿Qué hacen?

-Están pintando y buscando a alguien para que haga la mudanza.

-¿y tú eres consciente de todo eso? -le pregunté, impresionado por la cantidad de detalles que había percibido ya.

-Sí, pero están emocionados. Es actividad positiva.

-¿A qué vienen las lágrimas? -le pregunté al ver que volvía a tener los ojos llorosos.

-No lo sé. Estoy contenta.

-Éste es otro recuerdo que puedes traerte, el de ser una hija deseada, el de la emoción, porque la preparación es normal… Están pintando, preparando la habitación, preparándose para tu llegada. Eres una hija deseada; te están esperando con ilusión. Hay mucho amor. Lo sientes mientras flotas, y eso es muy importante. Ahora vamos a pasar por el nacimiento, vamos a momento posterior. Mientras cuento hasta tres, pasa por el nacimiento. No va a haber dolor, no va a haber incomodidades. Mira cómo te reciben y cómo se siente la gente. ¿Cómo fue tu recepción? Uno, dos, tres. Muy bien. Ya has nacido y te encuentras bien. ¿De qué eres consciente ahora?

-Hace frío -respondió, y empezó a temblar-. Mi madre no está despierta, no está. No sabe que estoy ahí. Sólo hay indiferencia, otro bebé más. Los médicos y las enfermeras hacen simplemente lo que toca, su trabajo.

Pensé que su madre debía de haber estado inconsciente por la anestesia general. Los médicos y las enfermeras estaban haciendo su trabajo, pero Nancy ya era consciente de que lo hacían sin demasiada emoción.

-No es como el amor que siente tu madre por ti. -Supongo que no.

-¿Te envuelven en algo para calentarte?

-No lo sé.

Los temblores y los escalofríos iban a más, así que decidí sacada de la sala de partos.

-Ahora vamos a flotar por encima de esa escena y a abandonada. Vas a entrar nuevamente en calor. Caliéntate. Flota, deja que la escena se desvanezca y desaparece. Has entrado en calor, estás cómoda y sigues flotando. ¿Estás lista para seguir retrocediendo?

-Sí.

-Muy bien. Vamos a hacer otro viaje, otra parada.

Vamos a retroceder aún más. Si hay alguna vida anterior que recordar, la recordarás ahora, cuando te golpee en la frente y cuente hacia atrás del cinco al uno. Permite que Una escena o una imagen de una vida anterior se vaya enfocando y presta atención a cualquier detalle. Cuando llegue al uno, todo estará totalmente enfocado. Podrás permanecer en un estado muy, muy profundo y seguir con la experiencia y contarme lo que te pasa, una escena de una vida anterior o lo que te venga, lo que consideres importante. Vas a poder recordar mientras voy contando hasta uno. Cinco, lo recuerdas todo. Cuatro, algo de una vida anterior. Tres, deja que se vaya enfocando. Dos… Uno. Muy bien. Quédate en ese momento. Puedes prestar atención a la ropa o a otros detalles, a la arquitectura, a la casa, a la topografía o a la geografía, a ti misma. ¿Hay otras personas alrededor? Te llegue lo que te llegue, está bien. Vas a poder hablar y permanecer al mismo tiempo en un estado profundo, permanecer en la experiencia. Vas a poder contarme de qué te das cuenta, qué experimentas.

-Estoy en un pueblo -respondió, mientras sus ojos se agitaban bajo los párpados-. En el centro, en una especie de mercado. Hay mucha actividad, mucha gente que grita a la vez, como en una subasta. Una subasta. Yo paso por aquí, pero no participo. Soy un hombre. Llevo barba. Huele mal, hay muchos olores, algunos malos. No está limpio; está sucio.

Siguió supervisando la escena, observando muchos detalles.

-¿Cómo es el mercado? ¿Cómo va vestida la gente? ¿Está al aire libre? ¿Qué cosas venden? -le pregunté para determinar un período aproximado.

-Es al aire libre, con tiendas. Es un sitio seco, polvoriento. Hay pollo y verdura, pero no muchas verduras. La gente… Son como campesinos, son los barrios pobres de no sé dónde.

-¿De una ciudad mayor?

-Veo un muro. Hay un muro que divide esta zona de otra. Estoy a punto de decir que es Egipto, pero no lo es. Era Egipto, sí, es Egipto.

Me dio la impresión de que debía de ser una zona de frecuentes invasiones y conquistas, con fronteras poco estables.

-Ahora vamos a avanzar en el tiempo para ver qué le pasa a ese hombre. Le ves pasar, a ese hombre de la barba… ¿Qué le pasa? Vamos al futuro, al siguiente hecho significativo de tu vida, de la vida de ese hombre… Cuando te dé un golpecito en la frente y cuente hasta tres, pasa al siguiente hecho significativo. Uno, dos, tres. Deja que suceda. También ahora vas a experimentar la situación y permanecer en un estado muy, muy profundo; vas a hablar y contarme lo que estés experimentando, las cosas de las que te des cuenta, lo que te suceda.

-Una reunión. Se reúne con alguien. Es un hombre importante. Sabe… Les cuenta cosas que han pasado en otros sitios. Cambios, cambios… No sé qué cambios son. A la gente no le gustan.

-¿Y él cómo se siente? ¿Cómo te sientes? -le pregunté, incluyendo deliberadamente la tercera persona y la segunda para reforzar la conexión con aquel hombre del pasado.

-Está nervioso. No está seguro de cómo van a reaccionar.

-Pero ¿es una información importante? ¿Son necesarios esos cambios?

-Él sabe que tiene que decírselo. Le han dicho que tiene que contárselo.

-Voy a darte un golpecito en la frente y vamos a ver si consigues más detalles sobre lo que tiene que contarles, sobre el tipo de cambios. Tres, cualquier detalle que te venga… Dos… Uno.

-Veo un papel. Creo que es un mapa. No puedo… Se detuvo un instante.

-Creo que hay un ejército -prosiguió-. Va a venir una gran cantidad de gente. Sí, creo que van a conquistar este país. Creo que van a venir ya decides que tienen que irse o que si no les obligarán. Y si la gente no se va, habrá guerra.

-¿y tú qué papel tienes en todo esto? ¿De qué bando estás? ¿Qué estás logrando?

-Creo que estoy del otro lado. Les estoy avisando. Soy casi un espía. Todos creen que estoy ayudándoles, pero lo que intento es que haya paz entre ellos.

-Eso está bien, evitar la guerra. Eso es importante, pero para ti es peligroso.

-Tengo miedo.

El rostro de Nancy reflejaba preocupación.

-Vamos a avanzar otra vez y a ver qué te pasa. Es una situación muy delicada y peligrosa. Tienes miedo. Se acerca un ejército y eres una especie de avanzadilla, para intentar resolver el problema pacíficamente, para que no haya guerra, porque no sabes por dónde va a salir ahora esta gente. Vamos a avanzar y a ver qué pasa… Tres… Dos, deja que vuelva todo, lo recuerdas todo. Uno. No pasa nada, recuerdas. No pasa nada por recordar lo que sucede, lo que le pasa a la gente y al país.

-Estoy en el desierto. He salido de esa zona. He hecho lo que tenía que hacer. Han empezado a pelearse entre ellos. Algunos querían creerme, y otros no. En cuanto me he dado cuenta de que habían entendido e mensaje, me he ido. Voy a otro lado. No sé adónde, a un sitio desconocido. Voy por el desierto y estoy solo. -¿Eres más viejo?

-No mucho más…

Se quedó en silencio y esperamos. Finalmente rompí el silencio.

-Ahora vamos a avanzar hasta el final de esa vida. Un espía, un explorador, una partida destacada. Avanza hasta el final de tu vida cuando vuelva a darte un golpecito en la frente, a los últimos momentos, y observa qué pasa. Ahora te das cuenta de todo. Cinco, lo recuerdas todo… Cuatro, el último día… Tres, se acaba la vida de este hombre… Dos… Uno. Muy bien, ya estás al final de todo. ¿De qué te das cuenta?

-Estoy en casa de un amigo. Me muero. Es todo muy tranquilo.

Su rostro reflejaba ese sosiego.

-¿Ves a tu amigo?

-Son dos. Los siento. Son muy buenos amigos. Un hombre y su mujer. Han cuidado de mí durante los últimos años. Soy muy viejo.

-Es decir, que sobreviviste al peligro y llegaste a viejo. Ahora es momento de irse, puedes salir de ese cuerpo flotando, atraviésalo, te mueres de viejo. Flotas por encima y te sientes libre, muy luminoso, tranquilo, vas flotando y repasas esa vida mentalmente. Las lecciones… ¿Qué has aprendido? ¿Cuáles han sido las lecciones de esa vida? ¿Que ha sido una existencia complicada, importante, pero difícil? Has vivido muy al límite. ¿Qué has aprendido? ¿Qué ha aprendido ese hombre?

Nancy contempló las lecciones.

-He tenido que sacrificarme. Mi felicidad no ha sido siempre importante. Tenía una tarea más trascendental. Me vi obligado a dejar a mi familia para salvar a otras personas.

-Una especie de deber.

-Sí, pero valió la pena. Estoy satisfecha.

-Con ello ayudaste a llevar la paz, o al menos a evitar la guerra en muchas circunstancias -añadí. -Sí, creo que sí. Nunca lo sé, la verdad.

-¿Porque te vas a otro sitio?

-Sí, voy avanzando y no siempre me entero de lo que pasó en ese sitio que dejo.

-Muy bien. Ahora haz mentalmente las conexiones necesarias con tu vida actual, como Nancy. ¿Qué puedes traer de esa vida, con la disciplina, la autoridad, la compasión, el sentido del deber que tenía, a tu vida de hoy? Observa las conexiones y lo que puedes aprender de esto… Su fuerza. Ahora trasládalo a tu vida. No tienes por qué contármelo. Esto es sólo para ti, algo privado. Trae esto a la vida de Nancy, todas esas cualidades que necesitas o que puedes traerte, que has tenido antes. Observa las conexiones. Tráetelo a la vida de Nancy, a tu vida actual.

Esperamos hasta que me di cuenta de que había terminado la tarea que le había impuesto. -Muy bien. ¿Ahora estás lista para volver?

-Sí.

-Muy bien. Vas a despertarte dentro de unos instantes, cuando te apriete hacia arriba en un punto de la frente situado entre las cejas. Cuando te apriete, abre los ojos. Estarás despierta, completamente despierta, aquí mismo, lo recordarás todo y controlarás por completo tu cuerpo y tu mente.

Le apreté en ese punto y abrió los ojos lentamente, con aspecto de estar confundida. Había regresado de un estado muy profundo, de un viaje muy largo.

-Muy bien. Ya estás de vuelta. ¿Cómo te has sentido? ¿Cómo ha sido la experiencia?

-Me he sentido como si estuviera viendo algo que no experimentaba, aunque en realidad sí que lo experimentaba. Ha sido muy diferente.

-Y también bastante intenso -añadí.

-Muy intenso -reconoció.

Pensé que ahí había algo importante, pero en aquel momento no me di cuenta de cuánto, hasta que pensé en lo que había pasado y vi que todo había salido como tenía que salir.

=============================================== Muchos editores de primer nivel han impreso este libro, algunos de los cuales se muestran en las imágenes de este video. Un libro impreso en papel, puede aprovecharse más que un video, destacando los párrafos que más le interesa recordar. =============================================== Educational Purposes Only All content belongs to their respective owners Published under United States Fair Law 17 U.S.C. § 106 and 17 U.S.C. § 106A, Fair use is a limitation and exception to the exclusive right granted by copyright law to the author of a creative work. In United States copyright law, fair use is a doctrine that permits limited use of copyrighted material without acquiring permission from the rights holders. It provides for the legal, unlicensed citation or incorporation of copyrighted material. United States Copyright Act of 1976, 17 U.S.C. § 107. —- Propósitos educativos solamente. Todo el contenido pertenece a sus respectivos propietarios publicado basado en la ley deEstados Unidos17 U. S. C. § 106 y 17 U. S. C. § 106A, Fair use es una limitación y excepción al derecho exclusivo concedido por la ley de derechos de autor al autor de un trabajo creativo. En Estados Unidos la legislación de derecho de autor, uso justo y equitativo es una doctrina que permite uso limitado de material con derechos de autor sin obtener permiso de los titulares de los derechos. Se prevé la citación legal, sin licencia o la incorporación de material con derechos de autor. Ley de derechos de autor de Estados Unidos de 1976, 17 U. S. C. § 107