El Fin De La Claustrofobia

El Fin De La Claustrofobia

Matilda sufría de una fuerte claustrofobia es decir un terror a los espacios cerrados que afectaba fuertemente su vida, hasta el punto de que nunca aceptaba subir a un ascensor, y no podía viajar en avión
Luego de intentar solucionar este problema con sicoterapia tradicional, aceptó con cierta desconfianza cuando una amiga le dijo que debería probar con regresiones al pasado
Llegó a la consulta recelosa, pero con muchos deseos de curarse.
Matilda era una de esas pacientes que se relajan con mucha facilidad, así que rápidamente llegó a un nivel de trance profundo o nivel de concentración profundo, y me dijo
Estoy en el antiguo Egipto, mi amo es una buena persona pero se encuentra muy enfermo. Yo puedo sentir la tristeza de toda la familia y los sirvientes nos encontramos muy atareados con todas las visitas que está teniendo.
Hoy vino un sacerdote médico para hacer un último intento de ayudarle, pero aparentemente las cosas no han salido bien
Noto que se producen conversaciones en voz baja que no me permiten comprender que es lo que dicen, hasta que finalmente me doy cuenta que están conversando acerca del entierro de mi amo
Cuando llega el día del entierro a mi me eligen junto con varios otros sirvientes para que acompañemos al cortejo fúnebre y tarde me doy cuenta de que su intención es encerrarnos a todos nosotros junto con nuestro amo para que le sirvamos en la próxima vida.
Una vez que han sellado la entrada todo son llantos y desesperación, ya que los esclavos que hemos sido encerrados no tenemos deseos de que nos maten porque se ha muerto nuestro amo.
Algunos luchan por encontrar una salida, pero es imposible lograrlo ya que todo ha sido sellado desde afuera.
Yo siento que el aire se vuelve cada vez más escaso y finalmente muero asfixiada como todos los demás..
Puedo ver mi cuerpo tirado dentro de la pequeña tumba, rodeado de todos los cuerpos de los otros esclavos. El espectáculo es francamente desagradable, pero no siento ni miedo ni dolor, es como si estuviera mirando una película, donde el protagonista ha muerto, pero eso a mi no me afecta
Ahora siento que me estoy alejando de esa escena como si me fuera elevando entre las nubes. Aquí es todo muy bello y me siento realmente libre y en paz.
Cuando regresó a sus niveles conscientes habituales, Matilda tenía en su cara una amable placidez como si nunca hubiera presenciado su propia muerte, o tal vez como la que percibe una persona que en una regresión al pasado tiene la oportunidad de presenciar su propia muerte, y luego se da cuenta que a pesar de todo lo terrible que esa experiencia pueda haber sido, la vida continúa de diversas formas
La consecuencia más importante de esta regresión, fue que Matilda nunca más sufrió de claustrofobia. El recordar su muerte por asfixia en la cámara mortuoria de su amo, funcionó como una catarsis. El hecho de recordar esos eventos tan traumáticos enterrados en su inconsciente fue de una enorme ayuda.
El motivo por el que el recuerdo de esos eventos fomenta la mejoría clínica es que nos dan la oportunidad de experimentar qué es lo que hemos sentido al habitar otros cuerpos en tiempos antiguos, y al poder observar desde la distancia nuestras diversas muertes y renacimientos, nos invade el descubrimiento certero de que somos almas eternas y que la muerte no existe como algo definitivo.
Todos nosotros no llegamos a morir nunca, simplemente cambiamos de nivel de consciencia, y como nuestros seres queridos también son inmortales, nunca llegamos a separarnos definitivamente de ellos y esto constituye una formidable fuerza sanadora.