Como Sigue La Vida Entre Las Vidas

Como Sigue La Vida Entre Las Vidas

Es curioso que a muchas personas les resulte difícil creer que existe la reencarnación cuando la experiencia más frecuente que pasamos durante nuestras vidas es la de morir y volver a nacer

Primero pasamos un cierto tiempo siendo niños pequeños hasta que ese niño pequeño muere y nace un pre adolescente, que luego muere y da lugar a un adolescente, que luego muere y deja surgir un adulto.

Y en este momento seguramente tú eres un adulto que no será la misma persona hasta el final de tus días, pues año tras año vas transformándote hasta que cada tanto muere un viejo tú

Si me dices que esto no es lo mismo que una reencarnación, tienes razón pues siempre estás usando el mismo cuerpo. Aunque si vamos a fijarnos en los detalles ni siquiera se trata del mismo cuerpo pues no es lo mismo el cuerpo de un bebe, que el de un niño que el de un adulto.

Y también puedo aceptar que este envase que tú estás usando ahora todavía no ha muerto sino que solo se ha transformado, pero en realidad luego de que verdaderamente se muera y reencarnes en un nuevo cuerpo, solo habrás transformado tu aspecto exterior, mientras que el Alma seguirá siendo la misma

Y si lo miramos a través de los milenios, siempre somos la misma Alma que simplemente utiliza diferentes cuerpos para progresar espiritualmente.

En realidad el Alma hace lo mismo que hacemos con nuestro cuerpo durante nuestra vida en la tierra. Nosotros dejamos atrás el cuerpo de bebe, niño y adulto para transformarnos en un anciano que luego muere, y entonces el Alma pasa a otro plano de la existencia que le permite seguir evolucionando

De acuerdo con los relatos de las numerosas personas que han visitado la vida entre las vidas, podemos decir que apenas sale de nuestro cuerpo físico, nuestra Alma necesita pasar cierto tiempo recuperándose, en la que llaman la etapa de renovación.

Luego existe un periodo de tiempo indeterminado que puede ser desde muy corto hasta muy largo, durante el cual nos dedicamos a progresar espiritualmente en la etapa de aprendizaje.

Y finalmente llega el momento o la etapa de la decisión, en la cual debemos decidir cuándo queremos regresar a reencarnar en un nuevo cuerpo. Claro está que aunque nos parezca que este es un lugar fantástico, no todos desean regresar inmediatamente, sino que algunos prefieren seguir desarrollándose todo lo que pueden espiritualmente antes que reencarnar.

Todo es un crecimiento y aprendizaje continuo en el cual el cuerpo es solo una herramienta, un medio que utilizamos para aprender cosas que solo se pueden aprender si se tiene un cuerpo, así que finalmente en algún momento nos vemos obligados a volver siguiendo una trayectoria prevista sabia y detenidamente.

Como parte de esa nueva etapa, lo primero que tenemos que hacer es elegir a quienes queremos que sean nuestros padres en la nueva vida, para lo cual podemos elegir entre almas que aún no han reencarnado, y en ese caso nos tenemos que poner de acuerdo para volver juntos, o elegir a almas que ya poseen un cuerpo físico, a las cuales podemos visitar y observar antes de decidir entrar al cuerpo de esa madre.

Así que al final todo el tiempo estamos aprendiendo y evolucionando espiritualmente. Aprendemos como bebes, como niños, como adolescentes, como adultos, como ancianos, y como espíritus.

Y también aprendemos como personas sanas, como enfermos, como varones, como mujeres, como ricos, como menesterosos, etc. Todo es una enorme escuela en la cual es necesario que miremos las situaciones desde diferentes miradas, pues el único que es capaz de sentir lo que siente una persona pobre que se muere de hambre en una villa miseria, es otro que se encuentra en la misma situación

Y de la misma forma, la única manera en la cual nos podemos dar cuenta de lo que siente alguien que ha sido abusado y maltratado, es cuando nos toca a nosotros volver a nacer para ser nosotros maltratados y abusados, generalmente por la misma persona a la cual se lo hemos hecho antes, y con la cual estamos en deuda. A esto es a lo que se llama el Karma, es decir las deudas que quedan pendientes por todo lo que hacemos

Pero no se equivoquen, no se trata de una decisión tomada con rencor o deseos de venganza, pues en realidad antes de encarnar en un cuerpo conversamos con el grupo de almas con las cuales recorremos juntos nuestro camino, y le pedimos a alguna de ellas que por favor encarne junto con nosotros, y nos ayude a comprender las consecuencias de nuestros actos maltratándonos.

Todo son distintos niveles de aprendizaje, no es lo mismo lo que aprende un niño, que lo que aprende un adulto, que lo que se puede aprender en los distintos niveles de los planos superiores.

Nosotros simplemente aprendemos desde adentro de un cuerpo, luego seguimos aprendiendo desde el plano espiritual sin tener un cuerpo y allí nos preparamos para las lecciones que deberemos aprender en nuestra próxima existencia.

Y así como existen toda clase de personas que pasan por toda clase de situaciones, en el plano espiritual también existen muchos niveles de consciencia diferentes.

Y un nivel muy importante es aquel de la etapa de aprendizaje donde se nos permite repasar nuestras vidas, y volver a experimentar cada encuentro, cada relación, cada emoción que hemos sentido y que hemos provocado, tanto las de las personas que hemos ayudado y amado, como las de las que hemos dañado u odiado.

Y en ese nivel se puede sentir todo muy profundamente, es como una especie de reacción instantánea, intensa y en carne propia, a todos los comportamientos que hemos tenido con las demás personas mientras estábamos en la tierra.

La mecánica de las reencarnaciones explica y aclara la clase de relaciones que tenemos actualmente con los demás, y a menudo cosas que han sucedido hace muchos siglos atrás, son los determinantes de lo que nos está pasando ahora.

Y por eso es que resulta tan útil el poder ponerse en contacto con numerosas vidas pasadas, pues eso no solo nos sirve para comprender por qué nos está pasando lo que nos está pasando, sino que también nos puede servir para arreglar las relaciones del presente, pues la consciencia y la comprensión son dos potentes fuerzas reparadoras

Con mis mejores deseos
Dr. Roberto A. Bonomi