Todo LLega A Su Debido Tiempo – Muchas Vidas Muchos Maestros Capítulo 10

Todo LLega A Su Debido Tiempo – Muchas Vidas Muchos Maestros Capítulo 10

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Las semanas pasaron rápidamente. Yo había escuchado una y otra vez la
grabación de la última entrevista. ¿De qué modo me aproximaba al estado de
renovación? No me sentía especialmente iluminado. Y ahora vendrían espíritus a
ayudarme. Pero ¿qué debía hacer yo?, ¿cuándo lo sabría?, ¿estaría en
condiciones de ejecutar la tarea? Sabía que era preciso esperar con paciencia.
Recordaba las palabras del Maestro poeta.
«Paciencia y tiempo… todo llega a su debido tiempo. Todo te será claro a su
debido tiempo. Pero necesitas una oportunidad para digerir el conocimiento que
ya te hemos dado.» Por lo tanto, esperaría.
Al comenzar esa sesión, Catherine relató un fragmento de cierto sueño que había
tenido varias noches antes. En el sueño vivía en la casa de sus padres; durante la
noche se había declarado un incendio. Ella dominaba la situación y ayudaba a
evacuar la casa, pero su padre perdía el tiempo, al parecer indiferente a la
urgencia de la situación. Ella lo hizo salir de prisa. Entonces el padre recordó que
había dejado algo en la casa e hizo que Catherine volviera al atroz incendio para
recuperar ese objeto. Ella no recordaba qué era. Decidí no interpretar aún el
sueño; esperaríamos para ver si surgía la oportunidad mientras ella estuviera
hipnotizada.
Entró rápidamente en un profundo trance hipnótico.
—Veo una mujer, con una capucha sobre la cabeza; no le cubre la cara, sólo el
pelo.
Luego guardó silencio.
—¿Sigues viendo eso? ¿La capucha?
—La he perdido. Veo una tela negra, una especie de brocado, con dibujos
dorados… Veo un edificio con algún tipo de puntos estructurales… blancos.
—¿Reconoces el edificio?
—No.
—¿Es grande?
—No. En el fondo hay una montaña, con un poco de nieve en la cima. Pero en el
valle la hierba es verde… allí donde estamos.
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—¿Puedes entrar en el edificio?
—Sí. Está hecho de cierta clase de mármol… muy frío al tacto.
—¿Es un templo, un edificio religioso?
—No sé. Me ha parecido que podía ser una prisión.
—¿Una prisión? —repetí—. ¿Hay personas en el edificio? ¿A su alrededor?
—Sí, algunos soldados. Llevan uniformes negros, negros con charreteras
doradas… y borlas doradas que cuelgan. Cascos negros, con algo dorado… algo
puntiagudo y dorado arriba… del casco. Y un fajín rojo, un fajín rojo alrededor de
la cintura.
—¿Hay soldados a tu alrededor?
—Dos o tres, quizá.
—¿Estás tú ahí?
—Estoy en alguna parte, pero no en el edificio. Pero estoy cerca.
—Mira a tu alrededor. Trata de hallarte. Ahí están las montañas, la hierba , y el
edificio blanco. ¿Hay además algún otro edificio?
—Si hay otros edificios, no están cerca de éste. Veo uno… aislado, con una
especie de muralla construida detrás… una muralla.
—¿Crees que se trata de una fortaleza, una prisión o algo parecido?
—Podría ser, pero… está muy aislado.
—¿Por qué te parece importante? (Larga pausa.) ¿Conoces el nombre de la
ciudad o del país donde estás? ¿Dónde están los soldados?
—Veo constantemente «Ucrania».
—¿Ucrania? —repetí, fascinado por la diversidad de sus vidas—. ¿No ves el año?
¿No te viene eso a la mente? ¿O la época?
—Mil setecientos diecisiete —respondió ella vacilante. Luego se corrigió —:
1758… 58. Hay muchos soldados. No sé qué propósito llevan. Con largas
espadas que se curvan.
—¿Qué más puedes ver u oír? —pregunté.
—Veo una fuente, una fuente en donde abrevan los caballos.
—Los soldados ¿van a caballo?
—Sí.
—¿Se los conoce por algún otro nombre? ¿Se dan a sí mismos algún título
especial?
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Ella escuchó.
—No oigo nada de eso.
—¿Estás tú entre ellos?
—No. —Sus respuestas eran otra vez las de una criatura: breves, con frecuencia
monosilábicas. Eso me exigía interrogarla de modo activo.
—Pero ¿los ves a poca distancia?
—Sí.
—¿Estás en la ciudad?
—Sí.
—¿Vives allí?
—Eso creo.
—Bien. Trata de hallarte, de descubrir dónde vives.
—Veo ropas muy andrajosas. Veo sólo una criatura, un niño. Sus ropas están
harapientas. Tiene frío…
—¿Su hogar está en la ciudad?
Hubo una larga pausa.
—No veo eso —continuó Catherine. Parecía tener cierta dificultad para conectar
con esa vida. Se mostraba algo vaga en sus respuestas, algo insegura.
—Bien. ¿Sabes el nombre del niño?
—No.
—¿Qué le ocurre al niño? Ve con él y observa qué ocurre.
—Un conocido suyo está prisionero.
—¿Un amigo, un pariente?
—Creo que es su padre.
Las respuestas seguían siendo breves.
—¿Eres tú el niño?
—No estoy segura.
—¿Sabes qué siente él por el hecho de que su padre esté en prisión?
—Sí… tiene mucho miedo, miedo de que lo maten.
—¿Qué ha hecho su padre?
—Ha robado algo a los soldados, algunos papeles, algo así.
—¿El niño no comprende del todo?
—No. Tal vez nunca vuelva a ver a su padre.
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—¿Puede ver a su padre, siquiera?
—No.
—¿Se sabe cuánto tiempo estará el padre en la cárcel? ¿O si sobrevivirá?
—¡No! —respondió Catherine.
Le temblaba la voz. Estaba muy alterada, muy triste. No estaba proporcionando
muchos detalles, pero la agitaban visiblemente los hechos que presenciaba y
experimentaba.
—Tú puedes sentir lo que siente el niño —proseguí—, ese miedo, esa ansiedad.
¿Los sientes?
—Sí.
Una vez más guardó silencio.
—¿Qué ocurre? Ahora adelántate en el tiempo. Sé que es difícil, pero adelántate.
Algo ocurre.
—Su padre es ejecutado.
—¿Qué siente el niño ahora?
—Fue por algo que él nunca hizo. Pero se ejecuta a la gente sin motivo alguno.
—El niño ha de estar muy afligido por esto.
—No creo que comprenda del todo… lo que ha pasado.
—¿Tiene otras personas a quienes recurrir?
—Sí, pero su vida será muy dura.
—¿Qué es del niño?
—No sé. Probablemente muera.
Se la oía muy triste. Quedó en silencio otra vez; luego pareció mirar a su
alrededor.
—¿Qué ves, Catherine?
—Veo una mano… una mano que se cierra en torno de algo… blanco. No sé qué
es…
Guardó silencio otra vez. Pasaron algunos minutos.
—¿Qué más ves? —pregunté.
—Nada… oscuridad.
Había muerto o, de algún modo, se había desconectado del niño triste que vivió
en
Todo LLega A Su Debido Tiempo – Muchas Vidas Muchos Maestros Capitulo 10 Audiolibros del Dr. Bonomi www.drbonomi.com/audiolibros.html Subscribase a nuestro canal y disfrute de todos nuestros audiolibros GRATIS https://www.youtube.com/user/drbonomi =============================================== Todo LLega A Su Debido Tiempo – Muchas Vidas Muchos Maestros Capítulo 10 Experiencias psiquiátricas del Dr. Brian Weiss narradas por sus pacientes en estado hipnótico, asistiendo al nacimiento de la terapia regresiva a vidas pasadas. Este video se encuentra aquí: https://youtu.be/_FU2QjqISs4 =============================================== Muchos editores de primer nivel han impreso este libro, algunos de los cuales se muestran en las imágenes de este video. Un libro impreso en papel, puede aprovecharse más que un video, destacando los párrafos que más le interesa recordar. =============================================== Educational Purposes Only All content belongs to their respective owners Published under United States Fair Law 17 U.S.C. § 106 and 17 U.S.C. § 106A, Fair use is a limitation and exception to the exclusive right granted by copyright law to the author of a creative work. In United States copyright law, fair use is a doctrine that permits limited use of copyrighted material without acquiring permission from the rights holders. It provides for the legal, unlicensed citation or incorporation of copyrighted material. United States Copyright Act of 1976, 17 U.S.C. § 107. —- Propósitos educativos solamente. Todo el contenido pertenece a sus respectivos propietarios publicado basado en la ley deEstados Unidos17 U. S. C. § 106 y 17 U. S. C. § 106A, Fair use es una limitación y excepción al derecho exclusivo concedido por la ley de derechos de autor al autor de un trabajo creativo. En Estados Unidos la legislación de derecho de autor, uso justo y equitativo es una doctrina que permite uso limitado de material con derechos de autor sin obtener permiso de los titulares de los derechos. Se prevé la citación legal, sin licencia o la incorporación de material con derechos de autor. Ley de derechos de autor de Estados Unidos de 1976, 17 U. S. C. § 107.